Empezaremos la transformación cambiando los iconos, seguiremos con la apariencia de las ventanas, modificaremos el fondo de escritorio y el tema y sus estilos visuales.
Ajustaremos el tamaño de la fuente en pantalla, cambiaremos el salvapantallas y acabaremos añadiendo algunos gadgets a la barra lateral de utilidad.
Inspirado en Mac OS, siempre me gustó la idea de tener íconos sin nombre (por un tema estético). En Windows Vista existe una forma de lograrlo, se la explico a continuación.
Primero que nada tienes que configurar Windows para que no muestre las extensiones de los archivos. Esto se hace Inicio->Panel de control -> Opciones de carpetas -> Ver -> Ocultar las extensiones de archivos para tipos de archivos conocidos.
Como habrás observado, al crear un acceso directo de algún programa, siempre aparecen las flechitas en la parte inferior izquierda del icono, al igual que sucedía en Windows XP.

Quitarlas es un proceso sencillo, que no lleva mucho tiempo, para ello sigue estos pasos:
Haz clic en el botón Inicio->Todos los programas->Accesorios->Ejecutar, escribe Regedit y pulsa el botón Aceptar.
Una vez estés en el Registro debes desplazarte por la siguientes claves y borrar IsShortCut de las dos claves
HKEY_CLASSES_ROOT\lnkfile\IsShortCut
HKEY_CLASSES_ROOT\piffile\IsShortCut
Una vez borrados estos IsShortCut, bastará con reiniciar la máquina para no ver más esas flechitas.
Si los iconos del escritorio de Windows Vista te parecen excesivamente grandes o pequeños (a mi personalmente me parecen muy grandes) tenemos la opción de darles el tamaño a nuestro gusto.

Para ello solamente deberas de marcar uno de los iconos y con la tecla CTRL pulsada girar la rueda del ratón.
En uno de los sentidos aumentará el tamaño y en sentido contrarío lo disminuirá.